
Aunque la propina nunca sienta mal existen culturas donde recibir propinas tiene una connotación negativa e, incluso, puede llegar a sentirse como despectiva. Esto es sólo un aviso para futuros viajeros. Mucho cuidado a la hora de ir de espléndido dejando propinas en los comercios puesto que no siempre son bien recibidas y en algunos países resulta humillante.
En Cuba, Fidel Castro prohibió esta práctica como vejatoria y la calificó como “insulto”. Algunos camareros, sin embargo, dicen que les gusta ser “insultados”.
En Japón la propina es de muy mala educación. SI la dejas pensarán que te olvidaste la vuelta o que, encima y para colmo, eres un completo grosero.
Por otra parte, en otras culturas, la propina es esencial y casi “obligatoria” moralmente hablando. En Estados Unidos, es una obligación dar el 25% del precio de la consumición para compensar el bajo sueldo de los servicios. También en Marruecos la propina se llama “bakshish” y en la tradición musulmana era un regalo de cortesía que daban a los visitantes.
Autor: IrDeViaje.net.



















































